Con sus icónicas calles y callejuelas de la vieja Europa, este pintoresco barrio es, sin duda, el corazón de Barcelona. En él, los vestigios históricos, que abarcan desde los días de la dominación romana hasta la última guerra civil, se combinan con una vibrante y moderna cultura de tiendas artesanales y auténticas experiencias culinarias. Los exploradores ávidos se entusiasmarán con el descubrimiento de pintorescas terrazas y plazas, donde la animación de los pequeños bares y de la música en directo dura hasta la madrugada. Los amantes de la moda se verán atraídos por la avenida del Portal del Ángel, llena de tiendas de marcas de renombre y pequeñas boutiques.