Aunque vimos algunas opiniones, sobre todo hablando por la limpieza, moquetas anticuadas, nos decidimos a ir unos cuantos amigos. Evidentemente no es un hotel de lujo, pero sí es confortable, las habitaciones bastante correctas, todas al exterior, y amplias. El baño correcto, con ameties. Incluía un desayuno buffet, que, lógicamente, no es de lujo, pero tiene todo lo imprescindible y hasta pastelitos de Belén. Un detalle a destacar: Pedí un zumo de naranja natural y me lo hicieron en el momento, sin coste alguno; detalle que en otros hoteles mucho mejores no te lo hacen o te lo cobran a un precio alto. Los de recepción muy atentos. En definitiva la próxima vez que vaya lo tendré en cuenta. Está retirado de Lisboa, pero tiene un centro comercial a cinco minutos andando con tiendas y restauración.…
Agradable y confortable hotel con habitaciones y camas grandes, el desayuno es bueno y fresco, con una buena selección y el personal es muy servicial y comprensivo de la barrera del idioma, lo recomendaría altamente y una excelente relación calidad-precio¿Es el propietario o administrador de este establecimiento? Solicite su perfil gratis para responder las opiniones, actualizar su perfil y mucho más.
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