Llevaba años queriendo visitar este lugar, y a veces cuando tienes tantas ganas de algo y llega el momento puedes sentirte decepcionado porque tenías demasiadas espectativas. No fue así con Loiba, nos coincidió un día nublado y aún así disfrutamos de su belleza; tiene unas vistas espectaculares y la gracia de los banquitos. Espero volver pronto, porque la verdad es... Más