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1 - 6 de 957 opiniones
Escribió una opinión el 11 de agosto de 2020

Hotel sin grandes lujos, pero bien situado en la zona Chamartin y con buen servicio. Las habitaciones sin ruidos, justas de espacio pero funcionales y equipadas con todo lo necesario. El desayuno mejorable.

Fecha de la estadía: julio de 2020
  • Tipo de viaje: Viajó por negocios
    • Calidad/precio
    • Ubicación
    • Calidad del descanso
    • Habitaciones
    • Limpieza
    • Servicio
Opinión obtenida en colaboración con NH Hotels
1  Agradécele a gestioninsular
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 10 de agosto de 2020

Es muy discreto y muy correcto. Hecho de menos la nevera, pero debe ser la norma del covid. Por lo demás como siempre sin ningún problema. Buen desayuno ahora sin bufete pero muy atentos todos. La situación muy tranquila y con bus en la puerta. Recomendable para negocios y para descanso.

Fecha de la estadía: agosto de 2020
  • Tipo de viaje: Viajó por negocios
    • Calidad/precio
    • Ubicación
    • Calidad del descanso
    • Habitaciones
    • Limpieza
    • Servicio
Opinión obtenida en colaboración con NH Hotels
1  Agradécele a 36josechu
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 6 de agosto de 2020

Buena ubicación, a 7 min andando del metro, a 10 min andando del Santiago Bernabeu. El trato es excelente y la habitación muy limpia. La pena es que debido a la crisis sanitaria la cafetería no estaba abierta fuera del horario de desayuno y tenías que salir, si o si, si querías tomarte aunque fuera un café.

Fecha de la estadía: agosto de 2020
  • Tipo de viaje: Viajó por negocios
    • Calidad/precio
    • Ubicación
    • Calidad del descanso
    • Habitaciones
    • Limpieza
    • Servicio
Opinión obtenida en colaboración con NH Hotels
1  Agradécele a irenemorenogonzalez
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 27 de julio de 2020

Habitación: 313
Fecha de entrada: 05/07/2020
Tarifa:

Ubicado en el mismo Paseo de la Habana a un paso del Santiago Bernabeu y de la Castellana, en uno de los barrios más exclusivos y residenciales de Madrid capital. Un edificio exento de seis alturas con un llamativo remate en la cubierta en el que además se ubica un gran logo de la cadena. Fachada blanca con ventanas cuadradas que la rompen simétricamente. Alrededor del edificio hay un pequeño jardín adoquinado con algunos parterres y setos que separan la finca de las contiguas, residenciales.

Delante de la puerta la acera baja en cuesta hacia la recepción. Paredes de cristal y aluminio blanco. Dos puertas dobles correderas, con una mullida alfombra en negro con el logo de la cadena entre ellas. Dentro una recepción muy iluminada, con la luz del exterior, pero también con luz artificial. Justo al frente el poderoso mostrador de recepción con una base negra sobre la que hay una enorme repisa en mármol claro. Son tiempos de coronavirus así que todo protegido con mamparas, cristales y carteles que indican las medidas de seguridad a atender. En la parte de atrás del mostrador hay dos puestos de trabajo con ordenadores, y detrás dos gruesas columnas de mármol claro entre una pared de madera con dos puertas de cristal tras las que hay un pequeño despacho.

Nos atiende un joven con eficacia y simpatía. El procedimiento es más tedioso que nunca porque el virus así lo exige. Nos hacer firmar el bienvenida con un bolígrafo metido en una bolsa. Una vez usado debemos desecharlo en una urna que hay sobre el mostrador. Nos explica el horario del desayuno y el funcionamiento del wifi que es gratuito y veloz en todo el edificio con una sencilla contraseña. Desde el mostrador vemos a la derecha una zona con mesas y sillas, a esta hora totalmente vacía y en calma, y otra con sofás en los que tener una tertulia o esperar a algún huésped. Hacia la izquierda hay unas escaleras que bajan hacia el salón de desayunos, y tres escaleras (o una rampa) que nos llevan a los ascensores.

Tras las puertas automáticas y metálicas de estos, encontramos un espacio de madera, con suelo de mármol blanquecino. En la pared del fondo un espejo. Y en las paredes, además de un bote de gel hidroalcohólico, varios anuncios con las medidas de seguridad del hotel ante el coronavirus. Las puertas se abren en nuestro piso ante un recibidor al que también llegan las escaleras. El pasillo corre de derecha a izquierda, iluminado con mucha luz y muy fría, poco acogedora. Paredes en tono crudo, puertas de madera clara brillante con pomos en metal.

Al abrir la puerta encontramos un pasillo de madera con techo, también de madera, muy bajo. La madera está bastante desvencijada, quizá por demasiados golpes de maletas, sobre todo en la parte baja pegada al suelo, que es de mármol blanco. A la derecha, la ranura para meter la tarjeta que activa la luz de la habitación. A continuación las puertas correderas de espejo del armario. En su interior, una zona con baldas, y la caja fuerte y otra de colgador con muchas perchas normales. Mantas suplementarias, bolsa de lavandería... han desaparecido, quizá por arte del coronavirus. En el techo un único punto de luz ilumina la zona, creando grandes sombras en los espejos del armario.

Una puerta de madera con pomo redondeado, de los clásicos de NH, aísla algo más el dormitorio del pasillo. La habitación resulta amplia. Casi cuadrada. Paredes en vescom claro, excepto el cabecero de la cama que ocupa toda una de las paredes y que va en madera de arriba a abajo. El suelo cambia el mármol por la madera oscura que está realmente maltratada con rayas y arañazos. A la izquierda hay un enorme sofá doble en piel gris, tan frío como cómodo, que desentona algo con el resto del mobiliario. A continuación el escritorio, largo y vacío. Bajo él, una papelera metálica y una silla de patas de madera y tapizada en tela azulada. En la parte final del escritorio, dentro de un armario, se encuentra el minibar, vacío. Sobre el escritorio, en la pared, hay un enchufe disponible y una televisión plana. Una canaleta blanca vista recoge los cables de la misma a lo largo de la pared.

En la pared del fondo hay una ventana con doble cristal protegida con un foscurit y un visillo. Ambos son tan viejos y están tan desvencijados que es imposible cerrarlos, por lo que la luz de la mañana entra en la estancia con total facilidad. En el resto de la pared, una fea lámina abstracta enmarcada.

A la derecha de la entrada en el dormitorio hay un galán de noche algo roto. A su lado la puerta del baño. Junto a ella, el display que maneja el aire acondicionado. Sencillo, con una rueda para la temperatura, una regleta para la potencia y un botón de encendido y apagado. Funciona de forma eficaz y bastante silenciosa. A continuación las camas. Dos, blancas, mullidas, largas pero algo estrechas. Dos almohadas en cada una, de distinto tamaño y dureza. El colchón resulta muy cómodo aunque las sábanas ofrecen excesiva aspereza provocada por los procesos de lavado. El descanso es cómodo porque la insonorización interior es buena, amén que el hotel está prácticamente vacío. La insonorización exterior es algo más mejorable, pero tampoco molesta mucho ya que la ventana da a un lateral del edificio justo enfrente de una moderna vivienda. A cada lado de la cama hay sendas mesillas de madera clara, a juego con el cabecero, y casi empotradas por la falta de espacio. Sobre ambas hay interruptores para apagar todas las luces, así como enchufes para los aparatos electrónicos. Anclados al cabecero hay sendas lámparas de metal con tulipas en tela clara que ofrecen una luz agradable para la estancia.

El baño resulta muy amplio. La puerta de acceso y el marco de la misma están bastante rotos en la parte de abajo, posiblemente por alguna salida de agua imprevista. Suelo y paredes de mármol blanco que contrastan con la gran encimera de mármol verde. En el centro de la misma, el lavabo en porcelana blanca con un grifo monomando algo viejo en el que la temperatura es formidable pero le falta caudal y presión. Sobre ella, dos vasos de plástico y una bolsita con las amenities: gel, champú, crema hidratante y un gorro de baño. Encima de la encimera un gran espejo hasta el techo, y debajo una banqueta metálica y una papelera similar. En la pared, un porta pañuelos de papel, un secador de pelo y un gancho para colgar toallas o ropa. Junto a la encima, un gran radiador calienta toallas.

A la derecha de la puerta el inodoro, el bidet y la bañera. Todos ellos bien cuidados pero algo antiguos. Sobre el bidet un portatoallas ofrece el juego de lencería: dos toallas de baño y dos de manos con los logos de la cadena, de generoso tamaño y de cuidada calidad. La grifería de la ducha resulta también algo antigua a excepción de la alcachofa de la ducha. La temperatura es adecuada pero el caudal y la presión vuelve a fallar. Una mampara de cristal protege del agua de caer al resto del baño. Un par de puntos de luz ubicados en el techo, practicable de metal, iluminan de forma poco cálido el espacio creando además incómodas sombras al mirarse al espejo.

Por la mañana en un salón blanco y desangelado -quizá por culpa del virus- se sirve el desayuno buffet. Una gran vitrina muestra los productos que se pueden pedir a un camarero que lo va colocando en una bandeja: fruta cortada, cereales, embutidos, queso, pan, variedad de zumos, platos calientes que se encargan directamente a la cocina y un café no demasiado malo. La acumulación de huéspedes en la hora punta hace que el servicio se sature y resulte algo lento.

En la recepción al decir adiós no hay que preguntar por el minibar, así que simplemente entregamos la llave, que se introduce en otra urna para su desinfección, y adiós.

Calidad/precio:
Servicio: 7.5
Ambiente: 7
Habitación: 7.5
Baño: 6
Estado de conservación: 5
Desayuno: 7.5

Fecha de la estadía: julio de 2020
  • Tipo de viaje: Viajó por negocios
    • Calidad/precio
    • Limpieza
    • Servicio
1  Agradécele a CarlosAndreu
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 21 de julio de 2020

Algunas habitaciones no han sido renovadas. Dependiendo de la planta, las habitaciones son nuevas o viejas. La mayoría de las habitaciones son realmente pequeñas. Una cama doble que ocupa el 80% de la habitación, y un muy pequeño lavabo.

Fecha de la estadía: julio de 2020
  • Tipo de viaje: Viajó por negocios
    • Calidad/precio
    • Ubicación
    • Calidad del descanso
    • Habitaciones
    • Limpieza
    • Servicio
Opinión obtenida en colaboración con NH Hotels
Agradécele a BusinesstravellerOne
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